Archivo del blog

10/10/12

Puede que sea un poco bipolar.

Un día me verás llorando por los suelos, y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto.
Por las tardes puedo ser la más odiosa que conozcas y por las mañanas la más encantadora.
Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que espantan.
Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír.
Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo, esos días te aconsejo que no te esfuerces ni en tocarme.

Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o te quiero o te odio, o algo me gusta o no puedo ni verlo, o me da igual todo o todo me influye.

Asi, cualquier día, a cualquier hora, me puedo ir de tu vida tal y como llegué, sin esperarlo, con fuerza y de repente. Para ese día ya habrás descubierto que es inevitable cogerme cariño. Pero no te preocupes, cuando me vaya, probablemente consigas hacer para que vuelva.

No hay comentarios: