Cuando te ries tanto que tienes agujetas. Cuando sonries tanto que te duelen los labios. Cuando duermes tan agusto que no quieres despertarte. Y cuando lo haces sigues en estado similar al de la noche anterior. Cuando ocurren cosas de ese estilo, es cuando sabes que algo ha merecido la pena.
Pide piedra papel o tijera para que todo vuelva a suceder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario