Pensaba entre lo que sabía que era correcto, moral, ético y lo que realmente quería. Supe que si seguía ignorándote como haste ese momento, llegaría un día que le dirías que si a ella o a alguien como ella. Eso me enfureció.
Y en ese momento pronunciaste mi nombre en sueños. Un sentimiento desconcertante y asombroso recorrió mi cuerpo. Y supe que no te podía ignorar más tiempo. Aún así te sigo ignorando...

No hay comentarios:
Publicar un comentario